La Realidad del Aprendizaje de Idiomas

De la reciente investigación realizada entre obreros transculturales latinos en campos misioneros se obtuvieron los siguientes datos relativos a la capacitación:
 
Aprendizaje de lenguas. Un 50% (44.5%) no han tomado cursos en esa materia.
Antropología cultural. Un 47% (40.5%) no han tomado cursos en esa materia.

Un 50% de los obreros en el campo no ha tomado cursos de Aprendizaje de Lenguas y un 40% de Antropología Cultural. Esto nos permite hacer una conclusión acerca del nivel de capacitación los obreros transculturales: necesitamos cambiar, necesitamos pagar el precio para una capacitación transcultural que impacte las naciones.

Nuestro querido amigo y mentor Dave Rising, me hizo llegar una carta que me conmovió en sobremanera. Esta carta la escribió Allan Matamoros líder costarricense, la cual cito a continuación:

“Hace algunos años me encontraba en una reunión de interesados en misiones, escuchando el testimonio de un misionero latinoamericano que sirve en un lugar del mundo musulmán. Gabriel compartía aquella noche, en muy coloridas y apasionadas palabras, lo que habían significado para él y su familia sus primeros años de servicio misionero. Nos detalló, a través de su propia experiencia, el delicado proceso de nacer en una nueva cultura. Fue en ese contexto que Gabriel hizo una afirmación que me dejó profundamente impresionado hasta el día de hoy: “Durante este tiempo en el país y etnia donde sirvo al Señor, aprendí que sencillamente sin el aprendizaje de la lengua, no hay ministerio.”

Esta es una de las razones por las que personalmente aplaudo la iniciativa del hermano David Rising, al brindarnos el que quizás sea el primer libro en español sobre aprendizaje de nuevos idiomas para misioneros. Este libro nos llega en un momento tremendamente oportuno no sólo para los centros de entrenamiento a lo largo del continente, sino también para todo el esfuerzo de la iglesia iberoamericana hacia otras latitudes.

Ya por varios años, en nuestro servicio en FEDEMEC, hemos contado con el privilegio de tener a David, como uno de nuestros profesores más queridos, orientando a los futuros obreros en el desafío de llegar a adquirir las lenguas de los pueblos donde el Señor les está llamando a servirle. Quizás la característica más sobresaliente de su enseñanza es que ha mostrado una y otra vez a los candidatos, que predica con el ejemplo de su propia vida las convicciones expuestas en su libro de texto.

Es mi oración que muchos de los principios acá señalados—como el de la necesaria encarnación del obrero en la cultura receptora, imitando con ello a nuestro Gran Maestro; la superación del temor, como un elemento paralizante en el aprendizaje de idiomas; y el hermoso principio de transformar a nuestros nuevos amigos locales en nuestro gran “salón de clase”—que estos principios hagan un enorme impacto en el joven, pero cada vez más comprometido movimiento misionero iberoamericano.

Que nuestro Señor, autor de la fabulosa diversidad lingüística del orbe, reciba gloria de toda tribu, pueblo y lengua.

El movimiento misionero mexicano a través de los esfuerzos para Entrenar a Maestros para el Curso Básico de Lingüística, se compromete a impulsar un cambio en los sistemas de capacitación bíblica y transcultural de nuestro país para que, cientros como Gabriel, generen un impacto integral en los grupos etnolingüísticos de México y el mundo. Hoy es tiempo de comenzar.
Lic. Rosa Addy Duarte de Markham
Dir. TBM